Legado

Nuestra historia en el mundo de la construcción comenzó hace un tiempo con la visión y el esfuerzo de mi abuelo, el Ingeniero Federico Lovera, quien entendía que cada proyecto no solo debía edificar estructuras, sino también aportar al crecimiento de las personas y sus comunidades. Mi padre, el Ingeniero Francisco Lovera, continuó ese camino consolidando valores como la responsabilidad, la calidad y el compromiso social en cada obra. Hoy, como tercera generación, llevo con orgullo ese legado, con una mirada hacia el desarrollo sostenible, la creación de comunidades vivas y funcionales, y proyectos que realmente marquen una diferencia. Más que construir espacios, construimos futuro con propósito, integridad y una fuerte vocación de servicio a la sociedad.